Somos empresarias y también estamos indignadas.

Somos empresarias y no queremos un mercado laboral que no defienda el derecho de nuestras trabajadoras y que dificulte unas condiciones laborables dignas.

Somos empresarias e intentamos crear un proyecto sostenible, respetuoso, no basado en las premisas de este mercado cuyo único interés es el económico sin atender las realidades personales y sociomedioambiental.

Somos empresarias y ciudadanas, mujeres, emprendedoras y ecofeministas y creemos en nuestro derechos, los de nuestras trabajadoras, los de nuestras criaturas, los de nuestras mayores o los de nuestras mujeres dependientes y porque vemos necesaria una verdadera conciliación de la vida personal, social, labora, familiar y sexual.

Por esto, y por mucho más, en Desmontando a la Pili nos sobran motivos para apoyar el movimiento 15M.