Las bolas chinas, a diferencia de lo que se suele pensar, no son un juguete erótico en sí, aunque podamos darle riendas sueltas a nuestra imaginación y hacer de ellas un verdadero objeto de placer, como por ejemplo, jugar a sacar e introducirlas. Pero, la realidad es que las bolas chinas son terapéuticas.

Están diseñadas y pensadas para mejorar la musculatura pélvica de las mujeres. Las bolas chinas son un sustituto a los ejercicios de Kegel. Estos son unos ejercicios de contracción y relajación, sencillos pero que necesitan cierta constancia. A diferencia de los ejercicios de Kegel, las bolas chinas no se tienen que colocar todos los días sino que con 2 ó 3 veces por semanas durante unos 45 minutos es suficiente. Tanto los ejercicios de Kegel como el uso de bolas chinas son como ir al gimnasio, no sirve ir un mes y no volver hasta el año siguiente.

Se trata de unas bolas de metal protegidas con algún tipo de material que hacen agradable su tacto. En nuestro caso, son de silicona que es de los mejores materiales que encontrarás por sus múltiples cualidades. Tienen una forma más o menos ovalada que se colocan dentro de la vagina con facilidad. Recuerda que como cualquier otro objeto hay que introducirlo con lubricante, mejor hidrosoluble.
El funcionamiento de las bolas es sencillo, la bola de metal que contiene en su interior, con el movimiento, por ejemplo, pasear, generan una vibración que permiten que la musculatura se tense y así, se ejercite. El modo del colocarlas es similar a cuando usamos un tampón o una copa menstrual. Primero, se introduce la primera bola, luego, la siguiente, dejando el cordón al exterior para facilitar su extracción. Como cualquier otro ejercicio, hay que ir aumentando la duración. Nosotras os recomendamos, comenzar con unos 10 ó 15 minutos e ir incrementando hasta llegar a los 45 minutos o 1 hora. Más tiempo no es necesario, además, os recomendamos que cada 3 meses, descaséis 1 mes y que luego, retoméis el uso de las mismas.
Aunque, como decíamos anteriormente, las bolas no tienen una función erótica en sí, lo cierto es que, muchas mujeres, al tenerlas introducidas en la vagina, como ésta está trabajando, esa tensión se siente como cierta estimulación sexual. Pero no es una tónica general, así que no esperes obtener placer con ellas y si lo obtienes, pues disfruta.
Por último, a la Pili siempre le gusta contar algo que aprendió no hace mucho y que vuelve a desmontar algunas ideas que tenemos. Las bolas chinas, no son exactamente chinas, sino japonesas. Eran utilizadas por las Geishas, por eso también se las conoce como bolas geishas, para mejorar su suelo pélvico y tener así más fuerza en la vagina. Parece ser que su existencia se retoma al antiguo Japón feudal y que fueron traídas a Occidente como el primer juguete sexual por no tener una forma fálica. Así que ya ves, por un lado no son juguetes sexuales —aunque la imaginación y la carga erótica que le demos, siempre es interesante— y por otro lado, no son bolas chinas sino japonesas.
Por qué es necesario trabajar la musculatura pélvica. Esto será otro capítulo de los Consejos de la Pili.
[Cualquier consulta más específica con respecto a las bolas, u otra cuestión, no dudes en consultárnoslo en Pregúntale a la Pili, nuestra asesoría sexológica a través info@desmontandoalapili.com y serás atendida por la psicóloga-sexóloga.]